Acerca de Nosotros

Doce Apóstoles

HISTORIA DE LA IGLESIA DE LOS DOCE APOSTOLES

 

La Parroquia de los Doce Apóstoles surge hacia los años sesenta, formaba parte del seminario de la comunidad religiosa “Misioneros de La Consolata”, se encuentra ubicada en la calle 4 No. 56ª-17 en el barrio Trinidad Galán, correspondiente a la localidad 16 de Puente Aranda, parte del Distrito Capital de Bogotá. Este barrio comenzó a construirse en el año 1944 y era conocido con el nombre de Chamicero o Chamucera.

El Canciller del Arzobispado de Bogotá certificó que la Parroquia de Los Doce Apóstoles se estableciera canónicamente en la Arquidiócesis de Bogotá, por el Decreto No. 90 de Diciembre de 1960.

Según la información obtenida a partir de las placas que se encuentran en la iglesia, la construcción fue realizada en el año de 1961, sin embargo, solo hasta el año de 1967 tuvo conocimiento ante el Departamento de Obras Públicas Distritales. Esta información, se obtiene según el plano de los techos, ejes, cimientos y desagües de la parroquia, que presenta el sello de aprobación en esta fecha.

El terreno que constituía el Seminario de los Consolatos, lo conforman en la actualidad la casa cural de la parroquia Los Doce Apóstoles, el Colegio del Rosario ubicado en la parte occidental, perteneciente a la congregación de Dominicas de Santa Catalina de Siena y el Colegio José Allamano ubicado en el costado oriental perteneciente a la Congregación de los Misioneros de La Consolata.

Hacia los años sesenta, según los datos suministrados por Blanca Bulla de Arena, una vecina del sector, el terreno que constituye estas tres construcciones era un lote vacío que comenzó con una capilla, en la actualidad inexistente, los primeros trabajos de construcción del Seminario fueron realizados a cargo del Padre Aldo Bonna de la Congregación de Los Consolatos.

La Escritura 7329, del 20 de Diciembre de 1988 demuestra que el Padre Italiano Filippo Fratino, Representante Legal del Instituto de La Consolata para las Misiones, vende el terreno que conforma la parroquia al Párroco de aquel entonces, el Padre Javier Díaz. Por lo cual la parroquia, la Casa Cural, segundo piso y demás áreas constituido por 1.617,67 m2, pasa a ser un terreno independiente del Seminario.

Así mismo, el día 25 de Julio del 2000 y según la Escritura AA901468 fueron vendidos los terrenos occidentales a la Parroquia bajo la representación legal del párroco Edgar Enrique Galviz Higuera, a Sor Ofelia Elena Rozo Superiora y representante legal de la Congregación Dominicas de Santa Catalina de Siena.

Para llevar a cabo este trámite, fue necesario realizar un levantamiento topográfico del terreno que estableció una totalidad del 10.02 m2 para las dominicas. Esto fue realizado el 25 de mayo del año 2000.

Por tanto en la actualidad solamente el Colegio José Allamano, continua formando parte del Instituto de la Consolata.

La parroquia ha llevado acabo ciertas renovaciones en su estructura arquitectónica. Estas fueron elaboradas en el año 1986, bajo la administración del Párroco Giuseppe Manca se hizo la construcción del centro pastoral parroquial Los Doce Apóstoles. El arquitecto encargado fue Jaime Gómez Escobar en representación de la Sociedad Constructora Gómez Ballen Ltda. La obra tuvo un límite de construcción de tres meses, según lo estipulado en el contrato de construcción del Centro parroquial número AA7678497.

 

LA PINTURA MURAL

 

El Padre Oscar Gallego, párroco de la Iglesia Los Doce Apóstoles (1982 – 1985), impulsado por la necesidad de proporcionar un elemento decorativo que representara la iglesia y que fuera alusivo al nombre de la misma “Los Doce Apóstoles”, contacta al artista Ignacio Castillo Cervantes por recomendación de Monseñor Fandiño de la misma orden (Misioneros), este espacio (muro del Altar Mayor) no tenía ninguna decoración en ese entonces, lo que da lugar a la obra.

El valor que cancela la parroquia por la pintura mural fue de doce millones de pesos ($12.000.000) aproximadamente y la realización de la misma tiene una duración aproximada de cuatro meses. Las labores artísticas se inician en 1984 y culminan a comienzos de 1985, para esta época el artista tenía 63 años de edad.

Según la información proporcionada por el Padre Oscar Gallego, el artista nunca tuvo un equipo de trabajo para la ejecución de la obra. Antes de comenzar a realizar la pintura, el maestro Castillo presenta a la iglesia dos cuadros hechos por él como propuesta para levar a cabo la pintura, uno de los cuales se encuentra en propiedad del Padre Oscar Gallego y el otro al parecer en propiedad del señor Plácido Gómez. Una vez en marcha la pintura, el maestro Ignacio Castillo decide no realizar ninguno de los dos cuadros sino que improvisa el diseño.

Para el año de 1985 el maestro Castillo aún no había finalizado la elaboración de la obra y la parroquia de debía Ochocientos mil pesos ($800.000). En ese momento trasladan al Padre Gallego a otra parroquia, y este le hace entrega del dinero al párroco que viene en sucesión, pero a partir de ese momento al artista no se le permite la entrada a la iglesia. Posteriormente el nuevo párroco ve la necesidad de dejar la obra terminada y contacta nuevamente al maestro Castillo quién cobra una suma mayor para finalizar los trabajos, pero no se logra un acuerdo y la pintura queda sin terminar.

Tiempo después trasladan nuevamente al párroco de ese entonces y es sustituido por el Padre Javier Díaz, quién en su periodo manda a realizar algunos repintes en la pintura.

Según el Padre Gallego, la pintura comenzó a manifestar deterioros ocasionados por humedad, mucho después de su elaboración y se presume que fueron originados por unas obras de construcción que se realizaron en la parte posterior de la iglesia.

Desarrollo por San Pablo Multimedia